miércoles, 25 de junio de 2014

Importancia del Modelo Teórico para la práctica investigativa

Por Felipe A. Bastidas T.
Dentro del campo científico se asume que la realidad no se presenta de forma inteligible, se muestra como una serie de eventos  y procesos que en apariencia son inconexos ni están relacionados, no obstante, justamente la función social de la ciencia es darle una representación a esa realidad aparentemente confusa de forma organizada estableciendo las relaciones a fin de poderla describir, explicar, predecir e intervenirla o transformarla. A esta representación es lo que se le denomina Modelo Teórico (MT), es decir, un conjunto de inferencias, categorías, conceptos, definiciones y proposiciones que ayudan al observador a construir una representación de la realidad.

Cabe resaltar que es un error confundir el modelo con la realidad misma, máxime un MT con la realidad; el MT solo orienta y permite cartografiar la realidad para pasar a ordenar los eventos  o bien reordenarlos, y de esta forma, describirlos y explicarlos valiéndose de las proposiciones y las organizaciones conceptuales contenidas en él. Por ello no hay MT falso o verdadero. Cada investigador escoge su MT desde su tradición o Modelo Epistémico (ME) o puede escoger entre diversos Modelos Teóricos (MT´s) para abordar el foco de la realidad que pretende estudiar.

En otro sentido, se puede decir que desde que el investigador se plantea un problema o una inquietud de investigación activa el MT o bien su ME, aunque de pronto no lo haga de forma consciente. Leal (2005) dice que cada persona tiene un estilo de pensamiento que corresponde con un ME, de allí que recomienda descubrir el ME propio haciendo un ejercicio reflexivo de su estilo de pensamiento a través del lenguaje oral y escrito. Por eso en ciencias sociales se habla de “vigilancia epistemológica”, es decir, de tratar de estar consciente del ME y del MT sobre los cuales se ejerce la práctica investigativa.

En este orden de ideas, en el campo académico a los estudiantes de pregrado se les permite explorar un tema de investigación para después enfocarlo desde un MT, de forma contraria a los estudiantes de Maestría se les exige que desde la delimitación de una investigación delinee y enfoque el problema o la inquietud investigativa desde un MT desprendido de un ME. De allí la famosa expresión de “construir el objeto de estudio” para hacer alusión a la delimitación de la investigación desde un enfoque teórico o tradición teórica específica.

Los MT´s también cumplen una función selectiva, de allí su conexión con el método y la metodología. El MT focaliza aspectos de la realidad y en ese proceso omite otros, que quizás desde otra perspectiva teórica son tenidos en cuenta. De este modo, el MT ayuda a la construcción o selección de los instrumentos de investigación que recogerán solo la información visible y permisible desde la perspectiva del MT y del ME.

El MT contiene un conjunto organizado de categorías de análisis y conceptos que ayudan al investigador a cartografiar la realidad y a seleccionar, describir y ordenar los eventos  en los cuales se sumerge con fines de conocimiento. Por eso la importancia de estar consciente del MT, y por eso se le exige al estudiante presentarlo y ubicarlo usualmente en la sección II de su proyecto de investigación.
Cabe destacar que la integración de Modelos Epistémicos (ME´s) así como la integración de  Modelos Teóricos MT´s es posible siguiendo a Hurtado (2010), proceso al cual lo denomina sintagma, Ritzer (1993) lo denomina metateorización;  pero se debe estar consciente de ello y tener las herramientas necesarias para dicha empresa. Hay ME´s que son más excluyentes que otros y es más complejo buscar su complementariedad e integración. Hay MT´s que comparten una genealogía dentro de un ME o de familias de ME´s  de allí que su proceso de complementariedad sea más sencillo porque generalmente comparten proposiciones, conceptos y categorías de análisis; en otras palabras, forman parte de una misma tradición teórica. Sin embargo, para un investigador novel siempre es recomendable la escogencia de un MT particular, o escoger MT´s cuya complementariedad ya esté demostrada y aplicada (verbigracia, dentro de una misma tradición teórica).

La función de un MT en una investigación es profundizar en el problema, así como seleccionar de él el conjunto de proposiciones, ordenamientos conceptuales y categorías de análisis que serán usadas en la recolección, organización, procesamiento y presentación de la información. El MT es el lazo que une al planteamiento con la metodología, los objetivos con las conclusiones y los hallazgos. Por eso la escogencia y la presentación de un MT en una investigación no puede ser una mera exposición de teorías y conceptos sin relación, un simple “corte y pega” sin sentido.  Si esto se realiza de esa forma el investigador tendrá serias dificultadas en la recolección de la información, no dispone de criterios coherentes para la interpretación de los resultados, obtendrá conclusiones vagas e inconsistentes y probablemente no le pueda dar respuesta a los objetivos de investigación. El MT es fundamental para conferirle organización, sistematicidad, innovación, validez (dentro de un tradición teórica o un ME) y consistencia a la investigación.

Los requisitos a tener en cuenta para la exposición de un MT en un proyecto o informe final de investigación pueden sintetizarse de la siguiente manera:
-         1. Profundización y precisión de contenidos
-        2. Explicación del problema o sustento para la inquietud de investigación (no olvidarse del problema o la inquietud durante o a lo largo de su exposición)
-        3.  Fundamento teórico de la definición de los eventos
-        4.  Definición de los eventos de estudio
-     5. Se redacta en forma deductiva, desde las proposiciones más generales hasta las definiciones de los eventos de estudio según el MT.
-        6.  Se admiten perfiles, tipologías y caracterologías desprendidas del MT.
-         7. Redacción con secuencia lógica y unificación de estilo.
-         8. Enlace y conexión entre los párrafos.
-        9.  Uso adecuado de citas.
-         10.Evitar exceso de titulaciones y citas textuales.
-         11, Procurar referenciar y citar a los autores o teóricos originales.
-        12.  Se admiten ejemplificaciones si es necesario
Referencias
Leal, J. (2005).  La autonomía del sujeto investigador y la metodología de investigación. ULA- CEP: Mérida.

Hurtado, J. (2010).  Metodología de la Investigación. Guía para la comprensión holística de la ciencia. Caracas/ Bogotá: Quirón/Ciea – Sypal.

Ritzer, G. (1993). Teoría sociológica contemporánea. México: Mc Graw Hill.