Exiguo
de un mundo despiadado vivía
como
si la fluidez se anquilosase
quise
verte por mi vereda
y
en mi anuncio llegaste
con
tu eterna sonrisa franqueaste
las
defensas tejidas de cantos mudos
ahogados
por las venas endurecidas
de
una humanidad hecha nudos
Fuiste
brisa paramera
en
calor sofocante
Fuiste
brisa playera
en
la cueva húmeda lunar.
Abrazado
a tu extenso tallo
viajo
a dimensiones desconocidas
donde
me pintas con soles
las
noches obscuras y frías
difuminas
claroscuro
en
mis retratos simples y estáticos
suavizas
mis sombras
y
delineas mis destellos
liberas
mi humor
atrapas
mis tempestades
desbordas
mis expectativas
apaciguas
las ansias
Te
dibujo en mi espejo
te
diseño en mi reflejo
me
curo sanándote
me
descubro queriéndote
tejiendo
junto a las arañas
en
los rincones donde me hirieron
para
fecundarme un ser nuevo
de
tu compañía parido de mi frente:
Ariadna
me ha convertido en Zeus
para
nacerme en amanecer
junto
a insectos textiles
con
ponzoñas creadoras
En
una casa pintada
a cuatro manos
a dos gracias
a dos bocas
Felipe A. Bastidas T.
10 de septiembre 2014