martes, 4 de marzo de 2014

La Didáctica: Ciencia, tecnología y arte

La didáctica es una disciplina científica que ha tenido que recorrer un arduo camino para ser reconocida como tal, de hecho en la actualidad todavía muchos se preguntan si en realidad es una ciencia, o sí más bien es una tecnología o un arte. El problema es que la enseñanza es un proceso tan complejo que contiene todos estos saberes integrados, es decir, la didáctica puede identificarse como ciencia, arte y tecnología.
            La didáctica es un proceso mediante el cual se crean y se establecen condiciones favorables para la enseñanza, es decir, de forma intencional, se establecen métodos, técnicas y tácticas para que una persona enseñe un conocimiento, anime, dinamice o  medie un aprendizaje; modele una actividad, para desarrollar habilidades, destrezas, valores y actitudes en una persona o grupos de personas. Esta actividad está planificada, organizada de tal forma que puedan establecerse criterios para la evaluación, con el propósito de introducir innovaciones para su mejora y optimización; es decir, se evalúa el proceso con la finalidad de rediseñar constantemente métodos, técnicas y tácticas de enseñanza que desarrollen efectivamente las competencias a alcanzar por el grupo de participantes. .
            El problema de la didáctica es que comenzó desde el inicio de la humanidad misma. Fue un saber práctico, consuetudinario, tan cotidiano, que no se reflexionó sobre sí mismo, sino en momentos muy específicos de la historia. Así, por ejemplo en Grecia, Sócrates creó su propia didáctica como lo fue la mayéutica, Platón y Aristóteles fueron más formales y crearon la Academia y el Liceo respectivamente. En la Edad Media, la didáctica fue comunitaria, en los talleres artesanales los jóvenes aprendían diversos oficios de sus maestros, hasta que en la adultez, desarrollaban  todas sus competencias y podían formar un taller aparte, y se convertían, sin mucho protocolo, en maestros.
            Como actividad diaria, natural, no se reflexionó mucho sobre ella, hasta que Amos Comenio a finales de la Edad Media, estableciera su Didáctica Magna, acerca de los mejores métodos de enseñanza. Durante los siglos anteriores la didáctica no tuvo una reflexión sobre sí misma, incluso fue hasta finales del siglo XIX y durante el siglo XX cuando se comenzó a debatir sobre el carácter científico, tecnológico o artístico de esta actividad humana.
            Es así como la Didáctica es una ciencia por cuanto tiene su propio objeto de estudio como lo son los métodos, técnicas y tácticas de la enseñanza y su evaluación, es decir, los procedimientos y recursos en ella involucrados. La validez de la didáctica como ciencia reside en los métodos que poco a poco se han ido recogiendo en la investigación educativa, es decir, en la investigación en aula y en otros  procesos propios de instituciones de educación (escuelas, liceos, universidades, academias) relacionados con la enseñanza. También tiene validez gracias a las teorías de la enseñanza que se han comprobado y establecido, aunque muchas de ellas hayan provenido de psicólogos y sociólogos, y no de educadores. Otra fuente de validez es el carácter predictivo, es decir, de acuerdo a las características de cierta persona o de un grupo se pronostican escenarios didácticos y, en consecuencia, se pueden aplicar soluciones ya establecidas, que generarán ciertos resultados.
            De allí se deriva el carácter tecnológico de la didáctica, porque su carácter práctico no deja aisladas las teorías, hipótesis y otros conocimientos; porque  el docente es un tecnólogo que diagnostica un grupo, establece una didáctica (conjunto de procedimientos de enseñanza) que le permita el efectivo desarrollo de competencias deseables. Evalúa para mejorar, e introducir correcciones inmediatas.
            El perfil práctico de la didáctica evidencia su característica artística, por cuanto un docente se enfrenta día a día a situaciones y sucesos complejos e imprevistos, por lo tanto, ha de contar con habilidad para solucionarlos de forma inmediata, ya que muchas veces no da tiempo de consultar un libro o establecer una investigación. El profesor día a día se ve en la necesidad de tomar decisiones y acciones urgentes que le demandan un alto sentido de creatividad, modestia, asociación, practicidad, sutileza, firmeza, persuasión, amabilidad; entre muchos otros, es decir, debe ser un artista, para que su obra que es la didáctica no sólo sea eficaz sino que también sea bella; es decir, ética y estética.   
            Así la didáctica es una ciencia con validez epistemológica en cuanto objeto y métodos de estudio, poder de descripción, explicación y predicción; es una tecnología porque aplica criterios científicos en su planificación, organización, aplicación y evaluación; es un arte porque no basta con el saber científico y tecnológico, ya que el docente debe ser creativo, ético y estético ante muchas situaciones complejas y difíciles que se le plantean en su quehacer diario.


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