martes, 4 de marzo de 2014

LA HERMENÉUTICA Y EL MÉTODO HERMENÉUTICO

Explicación y Comprensión, fundamentos de la Hermenéutica:
     La hermenéutica es el método de la comprensión o interpretación, se parte del hecho que explicación es diferente a comprensión. Para Mardones (2001) la explicación causal o Erklären es distinta a la Verstehen que es la  comprensión de los significados, los valores o la intencionalidad del autor de la acción.  Según este autor (Ibíd), este último término ha tenido una evolución azarosa desde Dilthey quien fue quien lo acuñó para las ciencias sociales hasta una elaboración más reciente de Gadamer que lo presentó como el método hermenéutico.
      Por explicación se entiende la identificación de un proceso de causa – efecto, entendiendo que todo evento o fenómeno es producido o generado por uno o varios agentes causales (o factores). Sin embargo, la comprensión va más allá en el sentido que incluye entender y conocer las razones o motivaciones del comportamiento de un ser humano o un actor social; una vez establecida dicha comprensión, se puede llegar a la interpretación (entendimiento de lo que se observa de acuerdo a las evidencias disponibles y a las representaciones propias), ya que es imposible asegurar con exactitud cuáles fueron las motivaciones o razones de actuación de una persona o fuerza social. La comprensión está relacionada con la intencionalidad de un actor social, pero esa comprensión se encuentra limitada por la poca capacidad del ser humano de conocer completamente las motivaciones de otro ser humano, más aún si no le es accesible en el espacio - tiempo (hechos históricos y sociológicos).
      Schuster (1999) dice que: “La comprensión puede ser entendida como la reconstrucción de la conciencia del otro en la propia conciencia, como la reproducción en la conciencia del investigador la conciencia del investigado” (p. 74).
La tradición de la comprensión o hermenéutica la inicia Dilthey (1980)  al poner sobre la palestra que un método de las ciencias sociales debería ser distinto al de las ciencias naturales. Dilthey (1980) comenta:”Las situaciones de la sociedad nos son comprensibles desde dentro; podemos reproducirlas, desde cierto punto, en nosotros” (p. 82). Para Dilthey el hecho que el investigador social sea parte de la sociedad, es decir, que esté inmerso dentro de su propio objeto de estudio, representa una ventaja, pues puede simular o reproducir los sentimientos, valoraciones y emociones que envuelven a cualquier hecho de interacción social. Para este filósofo, lo primero a tener en cuenta es que los hechos sociales no presentan un alto número de regularidades como sí sucede en los hechos naturales, sus sucesiones y relaciones son más simples y menos complejas que en los fenómenos sociales e históricos, rodeados por una serie de condiciones particulares, donde la emocionalidad e intencionalidad de actores le dan un carácter único a un hecho, por lo tanto, es muy difícil generalizar en las regularidades; por eso es menester acudir a la comprensión, aprovechando la ventaja que el investigador tiene como ser humano para imaginar la situación del otro ser humano que estudia. Para ello se vale de la similitud, la analogía y la universalidad del ser humano como sujeto de emociones, intereses, sentimientos y circunstancias.
     Posteriormente, Gadamer (1959) citado en Mardones (2001) establece que la explicación es un paso previo a la compresión (entender hermeneútico), dicha compresión debe llegar a la interpretación, y ésta sólo es posible por medio de la interpretación de un lenguaje. Se puede decir que para Gadamer investigar es traducir el lenguaje de la situación estudiada (realidad) al lenguaje de quien o quienes buscan comprender (investigador o investigadores).
     Gadamer (Ob. Cit) establece que se debe interpretar el lenguaje e ir del todo (contexto) a la parte, pero seguidamente de la parte al todo. Toda oración se entiende en primera instancia como totalidad, pero además se debe ir de la parte al todo nuevamente, para así lograr la comprensión total que ya sería la interpretación.
     En un lado opuesto, Stegmüller (1969) citado en Mardones (2001), señala que la comprensión o Verstehen, sirve para iniciar el proceso de explicación, contrariamente a como se había establecido hasta ahora. El hecho de colocarse en la situación del actor histórico e imaginar sus representaciones que lo llevaron a comportarse de determinada manera, no da cuenta  por sí solo de lo que se quiere entender; más bien sirve para formular hipótesis que serán contrastadas e interconectadas con otras evidencias para explicar (procesos causales) el hecho histórico; de esta forma, la comprensión sería una herramienta para llegar a la explicación, un paso previo para ella, pero no un fin en sí mismo, por las limitaciones y el riesgo que significa “ponerse” en los pies del otro.
     Por su parte Giddens (1987), establece que la sociología tiene una doble hermenéutica, ya que los hechos que analiza y trata de interpretar, ya fueron interpretados por las fuentes que usa ya sean personas, sistemas de lenguaje o registros. Todo el material de un sociólogo ya está preinterpretado, por la tanto, su misión es reinterpretarlos estableciendo nuevas relaciones que no eran tan evidentes para las personas corrientes.

La Hermenéutica como Método

     Abel citado en Schuster (1999) define a la hermenéutica (comprensión o verstehen) como  “una forma singular de operación que realizamos siempre que intentamos explicar la conducta humana, intentando empáticamente colocarnos en el lugar del otro, para entender su comportamiento” (p. 74)
     Schuster (1999), explica que Dilthey lo que quiso destacar es que todo hecho social es un producto o una  obra histórica cultural, generada por  una mente (estado psicológico), entonces para llegar al estado mental de los actores históricos culturales o para “reconstruir el hecho histórico”, hay que buscar el significado en las obras (cultura), la reconstrucción comienza por la interpretación de las evidencias y registros de los hechos. Así la hermenéutica deja de ser una técnica y se convierte en un método. .Para Weber (1969) la interpretación se logra, mediante los siguientes pasos:
1.      Reconstruir el hecho a estudiar ubicándose desde una perspectiva puramente racional, es decir, suponer cómo se hubiese actuado de acuerdo a una lógica racional (acción dirigida a fines)
2.      Obviamente al realizar el ejercicio anterior, el resultado de la suposición será diferente al resultado real. Por eso seguidamente, se debe reconstruir el mismo ejercicio pero integrando en la suposición los sentimientos y emociones que pudieron estar involucrados en la acción (acción endopática); tales como valores, presiones, miedos, etc.
3.      Luego, al contrastar la reconstrucción racional con la endopática se obtiene el tipo ideal, que es la generalización del hecho considerando fines, valores, sentimientos  y emociones.
4.      Finalmente, se buscan coincidencias en hechos o actuaciones sociales similares a objeto de hallar regularidades que permitan establecer generalizaciones que fortalezcan el tipo ideal elaborado previamente,  de tal forma que éste  pueda explicar más de una situación sociohistórica.
     Schulster (1999) y Mardones (2001) establecen que Dilthey y Weber se mantuvieron en el psicologismo entendido como el modelo epistémico el cual: “tiene como fundamento el que los hechos, las cosas, la interpretación de la vida y las expresiones humanas tienen como  trasfondo vivencias de cada quien y los actos son correlatos externos de la interioridad humana…” (Barrera, 2008, p. 74); presentan a Schutz y a Gadamer como quienes desarrollaron mejor el método hermenéutico.
     Schutz establece que para ser individuo hace falta pertenecer al mundo social, es frente al mundo social que un individuo se hace diferente e igual a los demás, la intersubjetividad es condición del individuo; de allí que la comprensión debe tomar en cuenta el contexto social, pero teniendo como referente al individuo. Rojas (2007) establece que para Schutz, la comprensión (verstehen) es inherente al ser humano como ser social, por lo tanto, se presenta bajo tres formas (a) como forma experimental del conocimiento de sentido común de los actos humanos, producto del aprendizaje y la aculturación, es disponer de un mundo intersubjetivo provisto de significados, (b) como problema epistemológico que trata de responder a la pregunta ¿cómo es posible comprender?, y (c) como método de las ciencias sociales, que consiste en realizar construcciones (tipos ideales) de las actuaciones de los actores sociales; es decir, el científico ante la imposibilidad de conocer plenamente los valores, intereses, emociones de los individuos en su cotidianidad, puede generalizar en algunos casos, pero abstrayendo y separándose del mundo social, es reinterpretar en mayor perspectiva las interpretaciones y construcciones de la cotidianidad, y de esta forma elaborar las teorías.
     Ritzer (1993) dice que para Schutz el mundo social era el de la cotidianidad y representaba un mundo o una realidad distinta a la de la ciencia, entre otros como el arte, el mundo de los sueños, la religión y la demencia. Los tipos ideales creados por el investigador social deben recoger el significado de los hechos y acciones del mundo social (cotidianidad) y vincularse coherentemente al conocimiento científico; para ello debe cumplir los siguientes criterios (Ritzer,1993):  
1.      Postulado de relevancia: Establecer lo que va a ser estudiado y cómo debe estudiarse.
2.      Postulado de adecuación: El científico social debe construir los tipos ideales de manera que las tipificaciones de la conducta de los actores en el mundo social tenga sentido para los propios actores como para sus semejantes.
3.      Postulado de coherencia lógica: Deben construirse los tipos ideales con un alto grado de coherencia, claridad y nitidez y deben ser compatibles con los principios de la lógica formal.
4.      Postulado de compatibilidad: Los tipos construidos por el científico social deben ser compatibles con el cuerpo existente de conocimiento científico o deben demostrar por qué al menos parte de este cuerpo de conocimiento es inadecuado.
5.      Postulado de interpretación subjetiva: Los tipos ideales, así como los modelos más generales del mundo social, deben basarse en el significado subjetivo que tiene la acción para los actores reales de la cotidianidad. 
      En este orden de ideas, Gadamer citado por Mardones (2001) propone los siguientes fundamentos del método hermenéutico: (a) comprender es ponerse de acuerdo sobre algo, (b) el lenguaje, es por tanto, el medio universal para realizar el consenso o la comprensión, (c) el diálogo es el modo concreto de la comprensión, (d) todo comprender viene a ser un interpretar, (e) la comprensión, que se realiza siempre fundamentalmente, en el diálogo por medio del lenguaje, se mueve en un círculo encerrado en la dialéctica de pregunta y respuesta, (f) la dimensión lingüística de la comprensión indica que es la concreción de la conciencia de la historia efectual, (g) la tradición consiste en el medio del lenguaje, en cuanto al pasado se actualiza, se reconoce su sentido, en el presente, con nuevas iluminaciones.
    Para Schulster (1999) Gadamer lo que trata de explicar con estos fundamentos es que la comprensión y la hermeneútica son procesos simultáneos, que están presentes en toda cultura como manifestación del lenguaje y la comunicación, como método de las ciencias sociales es secundario y complementario de otros métodos; y además es un proceso de todo acto cultural incluyendo la ciencia. Lo que se pueden interpretar son textos y “toda interpretación de un texto representa una apropiación actualizadora del sentido del texto por parte del intérprete en relación a las posibles situaciones que se dan dentro de su mundo” (p. 75). Existe una tensión entre la objetividad del texto y la subjetividad del intérprete, que se resuelve mediante un acuerdo o consenso, en el cual el intérprete  trata de ajustar el texto a su mundo, pero en esa dinámica también modifica sus juicios previos al interactuar con él texto contactado.  La historia efectual consiste en que cualquier interpretación del pasado es una creación y una contextualización del tiempo en el cual vive el intérprete. Tanto el texto estudiado como el intérprete pertenecen a un momento histórico y una tradición cultural propias.
    Desde un punto de vista pragmático Habermas (1989) establece que todo acto humano es una acción comunicativa, compuesta por fines e intereses personales y por aspectos comunicacionales de interpretación de situaciones para llegar a un acuerdo. En toda acción comunicativa se involucra un hablante y un oyente que se mueven interdependientemente en tres tipos de escenarios: (a) el mundo objetivo, (b) el mundo social y (c) el mundo subjetivo. Todos estos mundos conforman el mundo de la vida. Una situación es un fragmento del mundo de la vida delimitado por un tema. Un tema son los aspectos de la realidad  que son resaltados de acuerdo a los intereses y fines de un actor. Cuando un actor se comunica considera tres criterios de validez para que su mensaje sea entendido: (a) de verdad (que el objeto del tema exista), (b) normativo (que la acción pretendida esté acorde con el contexto normativo vigente) y (c) que el interés manifiesto sea concordante con el fin del actor.
    Dentro del contexto de la situación, que es un fragmento del mundo de la vida, un actor abstrae componentes principales para poner sobre la palestra un tema,  generando procesos interpretativos que tienen de fondo el mundo de la vida, el cual ofrece tres tipos de restricciones a sortear: (a) los hechos (mundo objetivo), (b) las normas (mundo social) y (c) las vivencias (mundo subjetivo). La situación se presenta como un arco de alternativas de condiciones y medios para la ejecución de planes.
     La interpretación se basa en el saber preexistente que tiene el ser humano por haber sido socializado dentro de una cultura, pero este saber no aparece como algo consciente ni controlable por el actor, es algo implícito y automático; este es el fondo de los procesos de entendimiento que ofrece el mundo de la vida. La acción comunicativa consiste en la interpretación de cómo se superan  las restricciones que ofrece la realidad en forma de hechos, normas y vivencias, en función de alcanzar objetivos y fines de parte de los actores, para lo cual se genera un proceso comunicativo, lo suficientemente asertivo para que otros actores sociales puedan entenderlo, y llegar a un acuerdo sobre él. La interpretación se basa sobre saberes preexistentes provenientes de la cultura y el lenguaje. Por eso es posible el entendimiento y el acuerdo. Sin embargo, este saber preexistente (tradición cultural) no es estático, porque se renueva y se transforma con cada nueva acción comunicativa.
    Sintetizando se puede resumir que la hermenéutica para Habermas (1989) consiste en:
1.      Establecer si la acción comunicativa es verdadera (existe), se ajusta a las normas vigentes, y atiende a un fin específico-
2.      La interpretación es en primera instancia la tematización de un fragmento de la realidad que un actor realiza de acuerdo a un plan.
3.      Ese proceso de interpretación no es consciente ni controlable por el actor porque el es producto de la cultura, su interpretación se basa en un saber preexistente.
4.      Ese saber preexistente se renueva y se trasciende en cada acción comunicativa.
5.      La acción comunicativa genera un estado de intersubjetividad en el cual se llega a entendimientos y acuerdos entre actores.  
6.      El ser humano bajo esta perspectiva es producto y productor de cultura.
7.      Los hechos, las normas y las vivencias son los primeros obstáculos a superar (o interpretar) por el actor al iniciar un acción comunicativa.
    Bajo la perspectiva la investigación holística, Hurtado (2000) dice que cuando las investigaciones no son procesadas de forma estadística, es decir, apelan a estudios basados en textos, la forma, el lenguaje y la comunicación, se puede llegar a cuatro niveles de análisis:
1.      Nivel perceptual: Comprende el análisis semántico, se limita a lo denotativo a describir los hechos tal como se presentan. Establece lo que se dice y cómo se dice.
2.      Nivel aprehensivo: Involucra el nivel significacional, busca el sentido de las palabras o imágenes; los códigos propios del lenguaje estudiado.
3.      Nivel aprehensivo: Corresponde al análisis connotacional, va más allá de los significados y se busca interpretar de acuerdo al contexto del objeto de estudio, a las circunstancias, a la cultura. Trata de develar la intencionalidad de quien emite el mensaje o del proceso comunicacional que se estudia.
4.      Nivel integrativo: Involucra los niveles anteriores y hurga entre la complejidad de los eventos incluyendo la psicología profunda de los protagonistas.
     De los niveles anteriores se puede decir que la hermenéutica como método busca alcanzar los dos últimos niveles  expuestos anteriormente por Hurtado (2000).

A manera de conclusión: La hermenéutica como método que acompaña a otros métodos de investigación social

    Cuando se usa el método fenomenológico se aplica la hermenéutica una vez que se ha descrito el evento y se aborda la última fase que es explicar cómo el fenómeno quedó impreso en la conciencia del observador y cómo cambió su experiencia. En este caso, el investigador en palabras de Habermas,  lo que ha hecho es tematizar, es decir, abstraer un fragmento del mundo de la vida y colocarlo en una acción comunicativa que serían los resultados de su investigación.
    Cuando se usa el método etnográfico, la hermenéutica se usa para comprender las normas, tradiciones y lenguaje de un grupo para poder acceder a su cultura. En el método etnográfico constantemente se interpreta la realidad observada, ya que en síntesis el investigador trata de interpretar la realidad estudiada bajo las perspectivas de los sujetos significantes por medio de la entrevista, y luego la contrasta con su propia percepción (observación participante). La teoría o el modelo con el cual concluye su investigación es en sí un acto hermenéutico, si repasamos lo propuesto por Dilthey, Stegmüller y Gadamer.
    Igual sucede cuando se apela al método investigación – acción, en la fase de problematización, lo que el investigador hace es tratar de observar cuáles son las situaciones que plantean los involucrados, en la teorización interpreta cuál es el modelo de los involucrados para resolver el problema. De igual forma sucede en la fase de la propuesta, la acción y la evaluación.  
    Pero yendo más allá, la hermenéutica está presente en todo método, tipo y diseño de investigación, desde el momento cuando se delimita la investigación, luego cuando se analiza la información, y sobre todo cuando se concluye y se comunican los resultados. ¿No es acaso la investigación una acción comunicativa? ¿Acaso la investigación no es ese proceso de tensión entre la objetividad del texto (realidad) y la subjetividad del intérprete (investigador)?  Cuando se habla de que la ciencia es falible,  ¿no se está reconociendo que se actualizó la historia efectual, es decir, que el avance de la ciencia es la reinterpretación de un hecho o una situación, sobre  la cual se ha llegado a un consenso o acuerdo nuevo de entendimiento?  ¿Acaso la ciencia misma no es un sistema normativo para generar conocimiento? En investigación social, ¿generalmente lo que se busca no es generar teorías que coincidan con la interpretación de la realidad que han hecho los actores sociales?


REFERENCIAS

Dilthey W. (1980). Introducción a las ciencias del espíritu. Madrid: Alianza.

Giddens, A. (1987). Las nuevas reglas del método sociológico. Buenos Aires: Amorrortu.

Habermas, J. (1989).Teoría de la acción comunicativa. Complementos y estudios previos. Madrid: Cátedra.

Hurtado, J. (2000). Metodología de la investigación holística. Caracas: Sypal.

Mardones, J. (2006). Filosofía de las ciencias humanas y sociales. Materiales para una fundamentación científica. Bogotá: Antrhopos.

Rojas, B, (2007). Investigación Cualitativa. Fundamentos y praxis. Caracas: FEDUPEL.

Ritzer, G. (1993). Teoría Sociológica Clásica. Madrid Mc Graw Hill.  

Schulster, F. Pluralismo metodológico en las ciencias sociales. En Scarano, E. (Coord.) (1999). Metodología de las Ciencias Sociales. Lógica, lenguaje y racionalidad. Buenos Aires: Macchi.


Weber, M. (1969). Economía y sociedad. Esbozo de sociología comprensiva. México: Fondo de Cultura Económica. 

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